Déjenme jactarme un poquito...
La licenciada Salas es la dueña de la prepa: gorda, estúpida, ignorante, prepotente y, por supuesto, capaz de lamer el suelo por dinero...todo lo que se requiere en este país para ser un empresario.
Bueno, en realidad no es licenciada, todos sabemos que no estudió nada y que heredó el changarro, pero los lamebotas aledaños a su ser insisten "licenciada Salas".
Los lunes obliga a los alumnos a cantar el himno José P. Cacho (fundador de la escuela, se supone que fue una eminencia en el desarrollo de la pedagogía en México....no aparece en wikipedia).
Las paredes de la prepa son de tablaroca, la mayoría de la planta docente no está titulada, la colegiatura es de 5 000 al mes.
El año pasado fui a España a un congreso de filosofía. La UNAM me apoyó con 15 000, la licenciada Salas no me pagó las dos semanas que me ausenté.
Algunos maestros hacen "guardia" en el receso, cuidando que los alumnos no "se besen apasionadamente".
La licenciada Salas insulta con prepotencia a los alumnos, maestros, administrativos, cambia el plan de estudios para ahorrar dinero, les dice a los maestros cómo dar clases.
Esta semana hubo un problema con unos alumnos, Salas los regañó, los insultó y los papás van a meter una queja, probablemente la demanden...y he decidido apoyarlos.
Los dueños son dueños de sus negocios, no de la voluntad de la gente. Si me voy a ir, prefiero que me corran habiendo intentado moralizar a un chimpancé que, por definición, no puede ser moralizado.
Edición del Liber propriae rationis
Hace 6 meses
